Empiece por la función del espacio
Liste por separado mesas de invitados, recepción, escenario y zonas de paso. Cambian sus medidas, líneas de visión y necesidades de servicio. Una pieza protagonista vista desde lejos no debe elegirse exactamente con los mismos criterios que un centro junto a personas sentadas.
Cuente los candelabros, jarrones y portavelas que ya conserva en condiciones de uso. Separe tamaños y acabados. Así podrá ver si una compra complementa la colección o repite un modelo existente solamente porque tiene una apariencia similar.
Pruebe la variedad en composiciones completas
Considere una pieza alta junto a portavelas bajos o detalles de vidrio. No es una combinación obligatoria: sirve para evaluar toda la mesa y conservar espacio de servicio. Comparar fotografías aisladas no basta para decidir la distribución definitiva.
Prepare una mesa de muestra con flores, platos, mantelería e iluminación. Valore si una selección menor, útil en distribuciones distintas, conviene más que muchos modelos con la misma función. La combinación adecuada depende de los eventos que realiza realmente su empresa.
Relacione cantidades, calendario y trabajo
Las reservas simultáneas y los horarios de devolución afectan a las unidades necesarias. No suponga que una pieza devuelta de un evento está inmediatamente lista para otro. Incluya su proceso real de inspección, limpieza apropiada y nuevo embalaje.
No existe un porcentaje universal de reserva ni una fórmula fija por mesa. Revise usos anteriores, estado del inventario y distribuciones previstas. Divida la consulta por modelo, acabado y cantidad; confirme después las unidades finales según los productos y las condiciones comerciales actuales.





